martes, 2 de noviembre de 2010

GALLETAS HALLOWEN

Galletas calabazas y fantasmas.

Bueno, esto es lo que hemos preparado en casa para hallowen, unas galletitas con formas de calabaza y fantasmas, pintadas con glasa.

Las recetas, como siempre, he utilizado las de mi querida amiga Bea, del Rincón de Bea.

http://www.elrincondebea.com/2009/05/galletas-decoradas-i-la-masa.html

INGREDIENTES: (cantidades para 35 ó 40 galletas grandes de entre 8-10 cm)


250 gr. mantequilla a temperatura ambiente (leer A)

250 gr. azúcar glass (leer B)

1 huevo XL a temperatura ambiente (leer C)

650 gr. harina tamizada (leer D)

1 chorrito de leche para ligar la masa (leer E)

Aroma al gusto del consumidor (leer F)


PREPARACIÓN:


1.- Con la pala, batir la mantequilla a velocidad 3 durante por lo menos 1 minuto. Parar la máquina y bajar con una espátula lo que haya en las paredes y haya quedado en la pala y batir a la misma velocidad durante otro minuto . (foto 1)


2.- Cuando veamos que la mantequilla tienen una textura suave, bajar la máquina a velocidad 1, e ir incorporando el azúcar tamizado a cucharadas, sin prisa pero sin pausa. El azúcar tardará en integrarse totalmente. Cuando lo haga, volver a subir a velocidad 3.



3.- A lo mejor tenemos que para la máquina en un par de ocasiones para bajar los que quede pegado en el vaso, pero el batido no deberá durar más de tres minutos. Pasado este tiempo la mantequilla habrá blanqueado, aumentado ligeramente su volumen, y tendrá una textura esponjosa. (foto 2)


4.- En este momento pararemos la máquina y le añadiremos el sabor deseado, así como el huevo ligeramente batido muy poco a poco, y batiremos a velocidad 1 hasta que esté integrado. Si necesitamos, pararemos la máquina para bajar lo que haya quedado en las paredes.


5.- Comenzaremos a añadir la harina a cucharadas, a la velocidad más baja posible y de la misma manera que incorporamos el azúcar, sin parar la máquina, pero sin pausa. Cuando estemos llegando casi al final de la harina, la masa comenzará a “desmigarse” (foto 3). En este momento incorporaremos un chorrito de leche (foto 4) y batiremos de nuevo hasta que se haya ligado la masa, formando una bola (foto 5) y se haya despegado de las pareces del bol (foto 6). No puedo poner exactamente cuánto es un chorrito, ya que depende de cómo nos haya quedado la masa de desmigada. Depende de la humedad de la harina y de la temperatura ambiente. Pero yo le echo como tres cucharadas soperas, aunque a veces le he echado menos, y otras más. Si nos pasamos con el "chorrito" y nos queda muy húmeda echarle un poco más de harina, pero lo ideal es ir echando la leche muy poco a poco.

Cuando hayamos conseguido una masa uniforme, colocamos sobre la encimera un papel de hornear y sobre él la masa de las galletas. Le daremos a la masa forma redonda y chata y la cortaremos en cuatro trozos iguales (foto 7) . La masa deberá estar pringosa (debido a la mantequilla)... pero no pegajosa (foto 8).


Reservamos tres trozos, y nos quedamos con uno de los trozos y con las manos le damos forma rectangular (foto 9). Colocamos otro papel de hornear encima y estiramos la masa con un rodillo (foto 10). Yo utilizo un rodillo de silicona de la marca Wilton que tiene una gomitas a los lados, con diferentes tamaños, y que sirven para conseguir que la masa, en toda su superficie tenga un grosor uniforme ( primera foto). Cuando consigamos el grosor deseado, guardamos esta masa en la nevera entre los dos papeles de hornear, y procedemos de la misma manera con los tres trozos restantes.


La masa debe dejar enfriar en la nevera un mínimo de 3 horas ( si queremos también podemos congelar la masa, pero a mi no me gusta). Debemos colocarla de tal manera que no coja ninguna arruga ni se doble, y siempre el trozo más grande en la parte inferior. Lo ideal sería que nos cupiera la bandeja de hornear en la nevera y podemos meter los cuatro trozos uno sobre otro.


A mí me gusta dejar la masa en la nevera de un día para otro (la he llegado a dejar dos días) primero, porque así no me parece tanto trabajo, y porque me parece que la consistencia de la masa es mucho mejor. Cuando la voy a utilizar, al haberla estirado, la puedo usar directamente de la nevera, es decir, que solo le tengo que para el rodillo por encima una o dos veces, por si la masa hubiera perdido un poco la forma, y empiezo a cortar las galletas.


Retiro el papel de la parte superior y cortamos las galletas con un cortador (G). Las colocamos todas las galletas del mismo tamaño sobre la bandeja de hornear, ya que no todas las galletas tardan el mismo tiempo en hacerse. Con esta receta, encuentro que la mayoría de las veces la galleta se pega al cortador y se levanta fácilmente. Pero si no es así, cortamos la mayor cantidad de galletas posibles y retiramos los recortes. Con la espátula especial para galletas, o bien con la mano ( si la masa está bien fría) podremos colocar directamente las galletas sobre la bandeja de hornear. Esta receta al no llevar ningún tipo de levadura, la galleta no se extiende mucho, pero hay que dejar un par de centímetros de separación entre galleta y galleta. No es necesario colocar papel de hornear en la bandeja de las galletas, tan pronto las saquemos del horno, y cuando todavía están calientes, las despegamos suavemente de la bandeja y las dejamos reposar durante 5 minutos ya no se pegaran . Nos parecerá que están un poco blandas, pero endurecerán al enfriar.


Los recortes sobrantes, los uniremos, estiraremos entre dos papeles, y enfriamos en la nevera por lo menos 15 minutos. Estos recortes los podremos utilizar 3 veces más, pero la textura de la galleta no será la misma, y quedará un poco correosa. También afectará a la superficie de la galleta, que no quedará tan lisa, como las galletas que cortamos de una masa estirada solo 1 vez.


La bandeja de galletas ya cortadas la debemos de meter de nuevo a enfriar, a dejarlas 15 minutos en nevera o 10 minutos en el congelador. Este paso es “obligatorio” ya que sino las galletas perderán la forma.


Precalentar el horno a 180º e introducir la bandeja de hornear (H) durante un mínimo de 10 minutos . Este es el tiempo de cocción que indica la receta original, pero eso depende del tamaño de las galletas. Hay que tener en cuenta que todas las galletas que coloquemos en la bandeja deberán ser del mismo tamaño, ya que no todas las galletas tardan el mismo tiempo en hacerse. Lo ideal para las galletas que yo hago, que son de una media de 10 cm, son 18 minutos de horneado. Pasados 15 minutos hay que estar muy pendiente ya que 1 minuto más o menos puede ser la diferencia entre una galleta perfectamente horneada y una galleta quemada.


También deberemos conocer bien nuestro horno, primero si la temperatura es correcta (para ello utilizaremos un termómetro de horno que os indique la temperatura exacta) y segundo si nuestro horno calienta uniformemente, de lo contrario, pasada la mitad del tiempo de cocción deberemos girar la bandeja 180 grados. También os recomiendo utilizar un reloj de cocina con alarma ( a mí siempre se me va el "santo" al cielo).


Cuando las saquemos del horno hay que tener en cuenta que las galletas se siguen tostando, por eso, si nos quedan un poco claritas, las podemos dejar enfriar sobre la misma bandeja, sino, con que las dejemos reposar cinco minutos, ya la podremos mover ( con la espátula especial de galletas) a enfriar a una rejilla.


Personalmente me gusta dejarlas enfriar dos horas como mínimo, antes de decorarlas o congelarlas. No soy muy partidaria de congelar galletas, prefiero hacerlas frescas, pero si tienes muchos pedidos, pues puedes ir adelantando el trabajo. ¿Se nota mucho en el sabor que las galletas están congeladas?......personalmente creo que es una cuestión de gustos, y solamente se nota si comemos juntas una galleta congelada y una recién horneada. Por poneros un ejemplo, es como el pan congelado, que está muy rico y nos lo comemos perfectamente, siempre y cuando no tengamos pan fresco al lado. Es muy importante que en el mismo lote de galletas no haya galletas frescas y galletas congeladas, porque entonces sí que se notaría.


Se pueden congelar las galletas recién horneadas y frías en tappers herméticos entre hojas de papel de hornear, durante tres semanas. Cuando las vayamos a utilizar las ponemos directamente sobre las rejillas, a temperatura ambiente durante al menos dos horas antes de decorarlas.


También he leído que las galletas se pueden congelar, cortadas y sin hornear, simplemente añadiéndoles unos minutos más a la cocción, pero esto no lo he hecho nunca. Las galletas decoradas, no se deben congelar.

Espero que os gusten!!!!





5 comentarios:

Kikanuka dijo...

Me encantan !!!!!!!!!! te han quedado muy bonitas,haber si algun me animo con la glasa,tengo los enlaces de Bea guardado :)

Un besito guapa,te echamos de menitos!!!

Carme - cocina con sabor dijo...

Que galletas tan bonitas y divertidas, me encantan!
Besos

capisi dijo...

Que bonitasss y seguro riquisimass, un beso.

comoju - Cova dijo...

que bien te han quedado y que ganas de ponerme para ver que me sale.

un abrazo

Morguix dijo...

Son una monada, ¡me encantan!.
Yo no me veo capaz de hacer cosas tan chulas.
Besotes.